Espacio de Opinión. (Dejanos tu comentario al final de cada nota) Contacto: majosanchez@gmail.com
lunes, enero 10, 2011
Y hacer pito catalán a la muerte
viernes, noviembre 26, 2010
Los hippies violentos, existen
jueves, noviembre 18, 2010
Los golpes de la política
lunes, noviembre 08, 2010
Los de antes, los de ahora, los de siempre
miércoles, octubre 06, 2010
Los Desimaginadores
jueves, septiembre 09, 2010
Las peores contradicciones
jueves, junio 24, 2010
Bariló Bariló
Otra vez una Copa del Mundo nos aleja la realidad y nos distorsiona la verdad. Claro que no es culpa del fútbol, el Mundial es sólo una excusa inmejorable para que en los medios nacionales no se le de el espacio que necesita y merece este tema. Otros dos jóvenes fueron muertos por tiros de 9 milímetros en la represión policial que se produjo en el barrio donde Diego vivía, durante la protesta frente a la comisaría 28, ubicada justo a media cuadra de su casa.martes, mayo 18, 2010
Ni drogas ni bingo: educación, salud y comida.
jueves, mayo 06, 2010
Sólo con mirar hacia el costado
miércoles, marzo 03, 2010
El proveedor de iniquidades
lunes, diciembre 14, 2009
Si ladran, vamos bien
lunes, noviembre 16, 2009
Otro transporte es posible, porque otra forma de gobernar es imprescindible
miércoles, octubre 21, 2009
Ausente sin aviso
domingo, octubre 18, 2009
364 días
viernes, septiembre 25, 2009
Cartón lleno

Ahora, viéndolo en perspectiva, ¿quién no cambiaría la tranquilidad de saber que si un hijo se accidenta, la sala de su barrio va a estar preparada para atenderlo en tiempo y forma por un notebook? Nadie. ¿Quién, en este mundo, preferiría que el colectivo entre en su barrio por nuevas calles y llegar a tiempo al trabajo o a la escuela cuando hay ordenes de compra por $200? Pregunto: ¿qué insensato optaría por que las ratas no estudien con sus hijos en algunas escuelas municipales, cuando existe la gran oportunidad de que alguien, sólo uno de nosotros, se haga acreedor de una taxi con licencia, vaya a saberse de dónde?
Me indigna pensar que haya algún reaccionario que prefiera darle de comer a sus hijos mediante la obtención de un trabajo digno cuando hay algunas becas educativas esperando a un puñado de afortunados que no saben que, en realidad, esas becas no deberían ser premios, sino políticas de estado. En fin, yo, que pago mes a mes, debo tener esperándome algunos cartoncitos de bingo listos, junto a un puñado de porotos. Sólo una idea me queda dando vueltas: para algunos, gobernar Mar del Plata de manera equilibrada, es más difícil que sacarse el Loto.
majosanchez@gmail.com
viernes, septiembre 18, 2009
El Clarín, estridente, sonó
los medios de comunicación los
llevarán a odiar a los oprimidos
y amar a los opresores”
(Malcolm X)
Y a la voz de la Gran Jefa, la derecha corrió. Huyó de un recinto donde la Democracia, Jefa y Señora, se paseaba pletórica, pues el enemigo, aquel que históricamente amparó y creció bajo el poder de los golpistas y asesinos, se batía en retirada. Por un lado, era esperable que el bolsillo de muchos dirigiera sus votos, pero resultó lamentable observar como, sin descaro alguno, se defendían posturas empresariales a capa y espada, que sólo reivindicaban una Ley de la última Dictadura, como si el simple hecho de que fuera un Decreto de Videla, que amparaba monopolios económicos y limitaba las voces del pueblo, no fuese razón más que suficiente para cambiarlo.
Pero hay buenas noticias, muy a pesar de ellos. Hay buenas noticias porque se votó por ideologías, por convicciones. Los que se fugaron amparados bajo el techo de De Narváez, tienen las ideas muy claras: quieren el poder económico para unos pocos que, casualidad, son ellos. Y los que se quedaron a dar el debate, a expresar sus posturas, son los hombres y mujeres que hacen que tengan sentidos estas líneas. No se trata de oficialistas u opositores, me niego a pensar de manera tan simple. Nunca, en ninguna votación de leyes de envergadura como la de Medios de Radiodifusión, la de Flexibilización Laboral, El Decreto 125 sobre las retenciones, etc., hay lugar para votos no positivos. Siempre es igual, se vota en contra o a favor de los pobres. Pueden disfrazarlo como quieran, pero al final de cuentas, es sólo eso lo que importa. Algunos han venido errando el camino, y resulta agradable verlos cada tanto darse una vuelta por la izquierda.
Lo que se logró con esta media sanción, lo que se logrará cuando los senadores la aprueben en unas semanas, es un paso hacia adelante en la senda de la libertad, alejándonos otro paso de la noche más negra de nuestra historia. A aquellos que se arrastraban en la oscuridad hace 30 años, ganando fortunas por mirar para otro lado, por ser funcionales al genocidio, que vivieron cómodos y cobijados todos estos años, deberán empezar a acostumbrarse que a las ideas ahora no se las calla con las botas, sino que se defienden con los votos.
Mar del Plata
majosanchez@gmail.com
martes, julio 28, 2009
Viva la diferencia
“Este concierto se lo dedico a la
señora Justicia, en honor a las
vacaciones que parece se está tomando”
(V for Vendetta, Larry y Andy Wachowski)
Las obligaciones ideológicas son ineludibles. Podemos dejar de hacer muchas cosas, olvidarnos de otras tantas, pero cuando de Ideas se habla, -creyendo profundamente en ellas, claro-, no pueden esperar. Esas obligaciones las juzga la conciencia... y a mi me gusta dormir tranquila. La responsabilidad que tenemos con aquello en lo que basamos nuestras reflexiones, aquello que pensamos y decimos, no puede ser evadida.
Hoy, al leer las declaraciones de Mario Llambías, titular de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), donde manifiesta su respeto al ex ministro de Economía de la última dictadura, José Alfredo Martínez de Hoz, siento la necesidad de diferenciarme, de decir que no soy ni mejor ni peor que él, pero si afirmar que soy otra cosa, que no soy lo mismo.
Es imposible no ver como ciertos dirigentes rurales cada vez se esfuerzan menos por ocultar sus simpatías y afinidades con momentos siniestros de nuestra historia y con quienes perpetraron un genocidio hace 30 años. No es la primer declaración de este estilo que genera la misma vergüenza y la misma bronca: hemos oído en boca del presidente de la Sociedad Rural Argentina, Hugo Biolcati, frases golpistas que, junto a lo dicho ayer, me niego a dejar pasar de largo, porque podemos oponernos a esos dichos hablando con amigos, compartiendo algún café, pero quienes militamos por la igualdad de oportunidades, por la justicia social y por sostener el sistema democrático, debemos hacer oír nuestro repudio. Porque cuando se expresa respeto hacia alguien como Martínez de Hoz, utilizando los medios de comunicación que se le brindan con generosidad, no sólo se lo hace por ser uno de los fundadores de la Sociedad Rural Argentina, hay mucho más detrás de eso. Algunos, los que cuentan de a millones y lloran los centavos, parece, pueden decir lo que sea, donde sea y cuando apetezcan; otros, da la impresión, los que viven en la desigualdad o la injusticia, sólo tienen derecho a mantener la boca cerrada y la panza vacía.
Sino, todas y todos aquellos miembros de la clase política que digan encuadrarse en los espacios democráticos y progresistas y no condenemos este tipo de expresiones que perjudican no sólo la vida democrática de la República, sino que son ejemplos claros del desprecio con que aún se manejan estos sectores económicos de gran poder, nos convertimos en cómodos encubridores, hacemos del silencio, otra vez, esa herramienta macabra que alguna vez fue, para pasar desapercibidos, para no tener posiciones firmes en momento inciertos, somos aquello que siempre criticamos, somos cómplices.
María José Sánchez
Mar del Plata
majosanchez@gmail.com
sábado, julio 19, 2008
Aplaudiendo a la Sociedad Rural
Me gustaría escribir de memoriosos que baten palmas como verdades irrefutables, pero sólo puedo hablar de sombras fantasmales que se ciernen, volando bajo, como aves carroñeras listas para devorarnos. Y en un acto alguien dice al micrófono “siga don Luciano que está todo bien”. No, don Luciano: está todo mal. Toda esta mezcla cae mal, tan mal que se siente revuelto, a punto de vomitar.
Tanta educación nos falta, tan inmaduros somos, que, en nuestra sociedad, se puede colocar a quienes apoyaron un genocidio al lado de quienes reclaman por seguridad o por que los sueldos alcances a los precios.
Encima la esquizofrenia se transmite por televisión. No quiero verlo, pero siento un deber de la conciencia y me obligo a prestar atención, a ver si todavía ese acto de cerrar lo ojos y taparme los oídos con las manos en un gesto casi inconsciente por preservar la cordura, hace que me parezca a esos que se cosían los párpados y se tapiaban a cal y canto las orejas para no enterarse del dolor de otros. Una vez un español, nunca supe quien, dijo que con la palabra argentino, sólo podía formarse otra palabra: ignorante. Pero no hablamos de la ignorancia de no saber, hablamos de la ignorancia de saber y olvidar o, peor aún, de no aprender jamás.
Hay muchos que hacen política en este país saliendo a pescar cada tanto, firme el mediomundo en la mano, porque saben que en río revuelto está su ganancia. Hoy, en el río sopla el frío viento de una sudestada que atenta con todo, que llega a la orilla dejando el mal sabor del desconcierto y llevándose los restos de un tejido social roto. Tender la mano y pelear por las causas de otros, es llenarle la panza a alguien que no sólo padece el hambre de la falta de comida, sino que sufre la invisibilidad de los prescindibles, es arropar a un mendigo una noche, antes de que muera de frío en la calle, sin nombre, sin pasado, congelado por la indiferencia. Ponerle el hombro a la solidaridad, no es abogar por los que más ganan y nada les importó jamás de aquellos que padecer la indigencia centenaria, no es querer que vuelvan los tiempos de comprar de a dos licuadoras y poder viajar afuera, pero sí es hablar con la voz de los que la perdieron, es reconstruir los lazos fraternales, mirando a los ojos a los que más sufren hasta reconocernos en ellos, hasta saber cuan saladas son sus lágrimas.
María José Sánchez
majosanchez@gmail.com
El significado de las palabras
(Jorge Luis Borges)
Hasta los diarios más vendidos del país, que deberían recordar haber visto ya estas cosas, hicieron de sus crónicas de esos acontecimientos, meras columnas en amarillo patito: hablaron de represión. La cosa parece haber sido así: “Se lo pido por tercera vez señor, le pido que salgan de la ruta, que se haga a un costado. Se lo pido por favor, -¿Quién dijo que no hay gendarmes educados?- se lo estoy pidiendo por favor”. Luego de las reiteradas negativas (tres), los gendarmes procedieron a cumplir la orden de despejar la ruta para garantizar el constitucional libre circulamiento. Entre varios uniformados se llevaron detenidos a menos de veinte ruralistas que, desde el suelo, se negaban a cumplir este pedido. Fueron tomados desde los tobillos y las muñecas y subidos a las camionetas.
Ahora bien, a muchos nos resulta cuando menos llamativa esta novedosa manera de aplicar lo que los medios masivos de comunicación llamaron represión. Claro que surgen muchas preguntas ante este nuevo significado de ese conocido vocablo, además se comprende porqué Voltaire decía que antes de hablar había que redefinir los términos, ya que se puede usar la misma palabra para referirse a dos cosas diferentes, para expresar dos ideas distintas. Sería bueno saber si a Kosteki y Santillán la policía les pidió tres veces que por favor, por favor señor, dejaran de manifestarse, o tal vez las balas de plomo pidieron permiso antes de agujerearles el cuerpo y quitarles la vida, porque a eso también le llamamos represión. También sería interesantes saber de que manera educada y con que suaves modismos le pidió que dejara de insistir en su reclamo salarial a Fuentealba el oficial que le disparó por la espalda, desbaratándole la nuca de un escopetazo. Es que a eso le decíamos represión, eso nos indignaba, nos hacía saltar las lágrimas de la impotencia.
Tal vez las palabras cambien de significado, o lo que cambie sean los actores, los tipos de reclamos. Pasa que resulta un poco injusto. Pasa que cuando los 24 de Marzo gritamos verdad y memoria no vemos las cacerolas. Pasa que cuando en el sur se matan maestros o piqueteros se desangran en el piso en alguna calle de la capital, o la montada nos pasa por arriba con los caballos en la Plaza de Mayo, no vemos que se corten las rutas con las 4 x 4. Pasa que cuando la inseguridad nos golpea, no hay ninguna conferencia de prensa que dure 100 días.
Para algunos represión no es lo que pasó en la ruta 14 un sábado de junio. Para algunos la represión no es sólo generada por la policía o los gendarmes, sino por el hambre, el sufrimiento, la falta de justicia, la soledad de tantas marchas en las que apenas somos un puñado: porque algunos sectores de la sociedad también reprimen y de las maneras crueles, aunque no empuñen fustas o monten a caballo, aunque no tiren gases lacrimógenos. Reprimen cuando desempolvan las ollas para pedir que los ricos sean más ricos y los pobres sigan muriendo en la miseria.
Entonces, la ignorancia, la falta de educación del pueblo da bronca, da bronca y se llena una plaza. Los que estaban ahí sabrán que a más de la mitad no los llevaron de las narices, ni fueron por un sueldo, sino por ese sentimiento compartido que se llama indignación. Pero lo sabrán sólo quienes allí estuvieron, porque la televisión mostró otra cosa, siempre parece mostrar otra cosa: la tendenciosidad a la orden del día. En fin... a Menen todos lo veíamos jugar al basquet mientras en Tucumán los chicos se morían de hambre, sin micrófonos, sin cámaras.
16/06/2008
María José Sánchez
Mar del Plata, Argentina
majosanchez@gmail.com
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=69125





